El uso del color en el Diseño de Interiores: EL CELESTE

Celeste, el tono que abre espacios y relaja la mente

El celeste es ese color que nos conecta de inmediato con el cielo y el mar, y que tiene la capacidad de llenar cualquier casa de calma y frescura.

PSICOLOGÍA del color celeste

El celeste transmite calma, serenidad y frescura. Está ligado al cielo despejado y al agua tranquila, por eso lo asociamos de forma natural con paz mental y relajación. El color celeste en diseño de interiores se utiliza para crear ambientes ligeros y acogedores, perfectos para quienes buscan un hogar luminoso que invite al descanso.

HISTORIA DEL celeste

El celeste ha acompañado al ser humano desde hace siglos, siempre ligado al cielo y al agua. En el arte del Renacimiento se utilizaba para representar pureza y espiritualidad, especialmente en los mantos de vírgenes y figuras divinas.

En la arquitectura popular mediterránea se convirtió en un recurso práctico y simbólico: pintar puertas y ventanas de azul claro no solo refrescaba las casas frente al calor, sino que también se creía que protegía el hogar de malas energías.

SIMBOLISMO DEL COLOR CELESTE

El celeste se asocia con la paz, la claridad y la confianza. En el hogar ayuda a crear espacios serenos y equilibrados. Relaja la mente y aporta sensación de amplitud, lo que lo convierte en un color ideal para estancias pequeñas o con poca luz natural.

Consejos de Interiorismo

El color celeste, en diseño de interiores, es un color flexible y fácil de integrar: funciona en paredes y techos para aportar amplitud, en muebles clave para dar personalidad, en textiles para refrescar sin complicaciones e incluso en cocinas o baños, donde sorprende con un aire limpio y mediterráneo.

Paredes y techos luminosos

Aplicar el celeste en paredes es una de las formas más eficaces de ganar luminosidad y amplitud en casa. En dormitorios pequeños ayuda a crear un ambiente relajante que favorece el descanso, mientras que en salones aporta frescura y ligereza visual. En los techos, un tono celeste suave puede simular la sensación de un cielo abierto, dando más altura y un aire despejado a la estancia.

Mobiliario protagonista

Si no quieres recurrir a grandes cambios, el celeste también funciona muy bien en piezas de mobiliario puntuales. Un sofá, un aparador o incluso un armario pintado en este tono pueden convertirse en el foco del espacio, aportando frescura sin llegar a saturar. Su mejor aliado son las maderas claras, que refuerzan la sensación natural, ligera y acogedora.

mobiliario color celeste
© Mill-a studio
Textiles

El camino más sencillo para introducir el celeste en tu hogar es a través de los textiles. Cojines, cortinas, alfombras o ropa de cama en este color renuevan al instante cualquier espacio. Son elementos fáciles de cambiar y permiten jugar con la intensidad del celeste según la temporada o el estilo que busques, siempre aportando frescura y serenidad.

cortina color celeste
© etsy-LUMIOstudio
Baños relajantes

El celeste es un tono ideal para los baños porque transmite limpieza, amplitud y calma. Puedes incorporarlo en azulejos o en la pintura de las paredes. Otra opción es apostar por muebles en celeste, que además de aportar frescura y originalidad, se convierten en el foco del espacio. Su relación con el agua refuerza la sensación de higiene y tranquilidad, creando un ambiente que invita al relax diario.

mueble baño color celeste
© Las Casas de Iridella
Cocinas originales

Aunque menos habitual, la cocina es otro espacio donde el celeste puede brillar con fuerza. Un frente de armarios en este color, combinado con encimeras claras o detalles metálicos, aporta un aire original y mediterráneo. Es una forma de dar personalidad y luminosidad sin recurrir a colores estridentes, manteniendo un equilibrio elegante y funcional.

cocina color celeste
© Einar-Aslaksen

curiosidad sobre el color celeste

Hoy damos por hecho que el celeste es el color asociado a los niños y el rosa a las niñas, pero no siempre fue así. Hasta principios del siglo XX, en muchos países europeos era al revés: el rosa, por ser más fuerte y enérgico, se destinaba a los niños, mientras que el azul claro se consideraba delicado y espiritual, y se reservaba para las niñas. Fue a mediados del siglo pasado, con la influencia de la moda y el marketing, cuando se invirtió esta asociación y se popularizó tal como la conocemos hoy.

dormitorio pared celeste
© Las Casas de Iridella
papel pintado color celeste
© Jannelli & Volpi
sofá color celeste
© Famaliving
@westing 2 Estudio de arquitectura e interiorismo en Sevilla
© Westing
Casa Arantxa 25 Estudio de arquitectura e interiorismo en Sevilla
© Las Casas de Iridella
laredoute Estudio de arquitectura e interiorismo en Sevilla
© La Redoute

referencias para usar el color celeste

PANTONE 292 C
RAL 5015
HEX #33ffff
RGB 0, 190, 250
CMYK 80%, 0%, 0%, 0%

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Y ahora dime, ¿te animas a darle una oportunidad al celeste en tu hogar? 

Si estás buscando renovar tus espacios o sumergirte en el mundo del color en el ámbito del interiorismo, espero que este post te inspire a considerar las infinitas posibilidades. Y recuerda, en Las Casas de Iridella estamos aquí para guiarte en cada paso. ¡Hasta pronto!

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